THEODORE BOONE: EL ACUSADO

Theodore Boone: The Accused, de John Grisham, es la tercera aventura de Theodore Boone. Theo sigue siendo un chico de trece años apasionado por las leyes, pero en esta ocasión el mundo judicial que tanto admira se vuelve contra él: una serie de incidentes hace que empiece a ser considerado sospechoso de un delito que asegura no haber cometido. Paralelamente continúa presente el caso del asesinato de la señora Duffy, aunque la novela se centra especialmente en la acusación contra Theo, el acoso que comienza a sufrir y sus esfuerzos por demostrar su inocencia. Es una historia de misterio juvenil, investigación y justicia, sin necesidad de conocer la resolución para disfrutarla.

Para los padres, el contenido más importante es precisamente el acoso y hostigamiento contra un menor. Alguien entra en la taquilla de Theo y le roba objetos personales, le raja deliberadamente las ruedas de la bicicleta y posteriormente lanza una piedra contra la ventana del despacho donde se encuentra. El cristal se rompe y algunos fragmentos llegan hasta Theo, aunque no resulta herido. A esto se añade la presión de verse relacionado con un robo y los rumores que empiezan a circular sobre él.

La novela muestra bastante bien la angustia que puede provocar en un adolescente sentirse acusado y señalado públicamente. Cuando aparecen informaciones que lo presentan como culpable, Theo teme que la gente termine creyéndolas: «La policía también lo verá. Hace que resulte más fácil creer que soy culpable». Sus padres permanecen a su lado y le animan a defenderse y contar la verdad. La familia Boone vuelve así a aparecer como una familia estable y protectora, con padres presentes que ponen normas, supervisan sus estudios y respaldan a su hijo cuando tiene problemas.

Hay una escena secundaria bastante más delicada relacionada con un matrimonio conflictivo y violencia doméstica. Una clienta de la madre de Theo quiere divorciarse porque afirma que su marido se ha vuelto violento y abusivo. La mujer declara: «Estoy cansada de que me dé puñetazos y bofetadas». El marido aparece muy alterado y lleva además una pistola en el bolsillo, creando un momento de considerable tensión dentro del despacho. Los adultos intentan calmar la situación y evitar que se produzca una agresión.

El divorcio aparece varias veces porque la madre de Theo es abogada matrimonialista. No se presenta como algo idealizado: algunos casos muestran matrimonios con problemas serios y, como en el ejemplo anterior, incluso situaciones de posible maltrato. En esa misma situación, la madre de Theo había intentado previamente que el matrimonio acudiera a terapia antes de seguir adelante con el divorcio.

Respecto al alcohol, el tío Ike vuelve a beber cerveza y esta vez existe una observación algo más significativa: Theo sabe por comentarios de otros adultos que Ike bebe demasiado y sospecha que tiene problemas con la bebida. La narración lo presenta como un hombre divorciado, distanciado de sus hijos y nietos y bastante solitario. El alcohol, por tanto, aparece asociado a un adulto con una vida problemática, no a los protagonistas menores.

El lenguaje malsonante es escaso y no constituye un elemento destacado. Tampoco encontramos contenido sexual vulgar. El tono general continúa claramente orientado a lectores juveniles.

En conjunto, Theodore Boone: The Accused es una lectura bastante limpia en sexo, romance, lenguaje e ideología. Para los padres, los aspectos que realmente merecen atención son el acoso contra Theo, una acusación criminal contra un menor, robos y vandalismo, amenazas, alguna presencia de armas, una escena de violencia doméstica y referencias al consumo problemático de alcohol de un adulto. La tensión puede resultar considerable en determinados momentos, pero no estamos ante una novela de violencia gráfica.