Lightlark es una novela juvenil de fantasía romántica ambientada en un mundo mágico dividido en reinos malditos, donde cada centenario se celebra una competición letal conocida como «la Centuria». La protagonista, Isla Crown, debe competir en este evento con la esperanza de romper la maldición que pesa sobre su pueblo. La historia entrelaza elementos de aventura, magia, secretos ancestrales y una fuerte carga emocional, centrada en traiciones, alianzas políticas y romances juveniles.
Se presentan momentos cargados de tensión física y emocional, con descripciones de contacto, respiraciones, miradas prolongadas y lenguaje evocador. Estos pasajes refuerzan el vínculo romántico y generan tensión narrativa, sin llegar a lo sexual.
Se presentan dos escenas de besos entre los personajes principales. Están descritos con cierto nivel de intimidad emocional, pero sin erotismo gráfico.
Aunque hay magia y poderes, no se representan prácticas espiritistas ni pactos explícitos con entidades sobrenaturales en tono ritual. La magia se presenta como parte del universo fantástico, no como algo ocultista.
