El auténtico Grial es una novela de aventuras medievales que mezcla hechos históricos, tradición cristiana y leyendas artúricas. Desde las primeras páginas queda claro que la historia gira en torno a la protección del Santo Grial, presentado como el cáliz utilizado por Jesucristo en la Última Cena y custodiado durante generaciones por una familia gallega.
El protagonista, Yago, es un muchacho huérfano que vive con sus hermanos y su abuela en una pequeña aldea de pescadores. Desde niño sueña con convertirse en caballero y salir al mundo para vivir aventuras. Cuando aparece un misterioso caballero herido, descubre que su familia desciende de uno de los caballeros de la Tabla Redonda y que él mismo está llamado a continuar la misión de proteger el Santo Grial.
Aparecen sacerdotes, iglesias, celebraciones litúrgicas, peregrinos, el Camino de Santiago, la Última Cena y numerosas referencias a Dios y a Jesucristo. La fe constituye el motor moral de los protagonistas y el Santo Grial se presenta como una reliquia sagrada que debe preservarse para impedir que sea utilizada con fines egoístas o perversos.
Junto a este componente religioso aparece otro claramente fantástico procedente de las leyendas del rey Arturo. A lo largo de la novela se mencionan Merlín, Morgana, Avalon, los caballeros de la Tabla Redonda y diversas leyendas medievales. También aparecen libros antiguos de magia, conjuros y rituales realizados por los antagonistas para intentar apropiarse del Grial y obtener poder. Estos elementos no son presentados como modelos positivos, sino como parte del enfrentamiento entre el bien y el mal que sostiene la narración.
En el terreno afectivo la obra resulta muy contenida. La relación entre Yago y Selene ocupa un lugar secundario respecto a la aventura. Existe un enamoramiento mutuo que se manifiesta mediante preocupación, fidelidad, algún abrazo y un beso al final de la historia, culminando con el matrimonio de ambos. No aparecen escenas sexuales, descripciones eróticas ni conversaciones de contenido sexual. El tratamiento del amor responde a un modelo clásico de noviazgo y compromiso.
La figura de los adultos aparece tratada de forma muy positiva. El padre Anxo desempeña un papel de guía espiritual, consejero y protector de los jóvenes protagonistas. Los ancianos son respetados y escuchados, y los caballeros representan modelos de sacrificio y entrega. No se aprecia un desprestigio sistemático de las figuras de autoridad; por el contrario, la novela enfatiza el valor de la experiencia, la obediencia y la responsabilidad.
Los valores que transmite la obra son constantes a lo largo de toda la narración: la lealtad, la amistad, el sacrificio por los demás, la valentía, la fe, la protección de los débiles, la fidelidad a la palabra dada y la renuncia al poder cuando este puede utilizarse para el mal. El Santo Grial funciona como símbolo de la verdad y del servicio, frente a quienes desean emplearlo para alcanzar riqueza, poder o inmortalidad.
