Eclipse constituye la tercera entrega de la saga Crepúsculo y continúa desarrollando la historia de Bella Swan, Edward Cullen y Jacob Black. La novela mantiene como eje principal el romance adolescente iniciado en los libros anteriores, pero incorpora un mayor protagonismo de la acción, el conflicto y la preparación para un enfrentamiento entre vampiros y hombres lobo. El relato sigue narrado en primera persona por Bella, permitiendo al lector conocer de forma directa sus pensamientos, dudas y sentimientos.
Desde el comienzo de la obra, Bella debe afrontar simultáneamente varios conflictos. Por un lado, mantiene su relación sentimental con Edward, quien insiste en el matrimonio antes de convertirla en vampiro. Por otro, Jacob continúa enamorado de Bella e intenta convencerla de que permanezca junto a él como humana. Este triángulo amoroso ocupa una parte importante de la narración y provoca numerosos conflictos emocionales entre los protagonistas.
El componente romántico sigue siendo predominante. Se suceden declaraciones de amor, besos, abrazos, caricias y conversaciones íntimas. La tensión sentimental aumenta debido a la rivalidad entre Edward y Jacob, generando escenas de celos, discusiones y decisiones afectivas difíciles para Bella. Aunque aparecen diversas escenas de elevada carga emocional y sensual, la novela continúa sin describir relaciones sexuales explícitas.
La obra amplía considerablemente el universo sobrenatural presentado en las entregas anteriores. Además de los vampiros y los hombres lobo, se profundiza en sus historias personales, el origen de algunos personajes, las normas que regulan ambos grupos y los enfrentamientos históricos entre ellos. También se desarrollan con mayor detalle las capacidades sobrenaturales de distintos vampiros y el proceso de transformación de nuevos vampiros, elementos que forman parte esencial del argumento.
La violencia tiene una presencia claramente superior a la de los libros anteriores. A lo largo de la novela aparecen numerosos ataques, persecuciones, combates entre vampiros y hombres lobo, asesinatos, sangre, heridas graves y descripciones de enfrentamientos físicos. La preparación para la batalla final ocupa buena parte del desarrollo narrativo y el desenlace contiene escenas de acción prolongadas.
El lenguaje continúa siendo sencillo y accesible para un público juvenil. Las expresiones malsonantes son escasas y generalmente de baja intensidad, predominando un estilo narrativo basado en diálogos, descripciones emocionales y escenas de acción.
Desde el punto de vista literario, Eclipse presenta un equilibrio mayor entre romance, fantasía y acción que las dos novelas anteriores. La autora desarrolla con más profundidad la historia de personajes secundarios, incorpora numerosos recuerdos del pasado de varios vampiros y aumenta el ritmo narrativo mediante una amenaza constante que desemboca en un enfrentamiento colectivo. La novela concluye resolviendo parte del conflicto principal, aunque mantiene abierta la evolución de la relación entre Bella y Edward y prepara el camino para el desenlace definitivo de la saga.
