El libro abandona casi por completo el tono de misterio presente en el primer volumen para convertirse en una novela profundamente realista sobre el crecimiento personal, la amistad, el duelo y el descubrimiento de los primeros sentimientos amorosos. Aunque la muerte de los padres continúa siendo el acontecimiento que condiciona la vida de las cinco hermanas Verdelaine, el centro de la historia se desplaza hacia Hortense y hacia las experiencias propias de la adolescencia: la búsqueda de la propia identidad, la necesidad de ser aceptada, el miedo al fracaso y el despertar afectivo.
Hortense es una joven reservada, reflexiva y muy exigente consigo misma. A lo largo de la novela participa en una representación teatral que supone un importante reto personal. Los ensayos, los nervios antes del estreno y el miedo escénico sirven para mostrar su evolución emocional y el apoyo constante que recibe de sus hermanas y de las personas que la rodean.
Uno de los temas más importantes del libro continúa siendo el duelo. La muerte de los padres sigue muy presente en los pensamientos de Hortense. La protagonista recuerda con frecuencia el accidente, relee el diario que escribió tras la pérdida y reconoce que muchas de sus decisiones, incluso la forma de vestir, nacieron durante ese periodo de dolor. Sin embargo, el duelo ya no se representa mediante conversaciones con los padres fallecidos, como ocurría con frecuencia en Enid, sino a través de recuerdos, emociones y reflexiones personales. El énfasis se sitúa en la forma en que cada hermana continúa aprendiendo a vivir con la ausencia de sus padres.
Otro de los grandes ejes de la novela es la enfermedad de Muguette. La amistad entre Hortense y esta joven constituye uno de los aspectos más emotivos de la historia. Desde sus primeras apariciones queda claro que Muguette padece una enfermedad muy grave que limita progresivamente su vida cotidiana. A pesar de ello, conserva el humor, anima constantemente a Hortense y se convierte en una figura decisiva para ayudarla a vencer sus miedos. La evolución de su enfermedad introduce un sentimiento permanente de fragilidad y hace que el recuerdo de la pérdida de los padres adquiera un nuevo significado para Hortense.
El componente sentimental adquiere mucho más protagonismo que en el primer volumen. La relación entre Bettina y Merlin constituye una de las principales tramas secundarias. La novela describe con detalle los primeros enamoramientos, las dudas, los celos, las invitaciones al cine, los bailes, los nervios antes de verse y la ilusión propia de los primeros sentimientos amorosos. También aparece el primer beso de Hortense durante una representación teatral, experiencia que la protagonista vive con sorpresa y sobre la que reflexiona posteriormente. Todas estas escenas se presentan desde una perspectiva adolescente, con un tratamiento delicado y sin contenido erótico.
Desde el punto de vista del contenido sexual, la novela mantiene un nivel muy bajo. No aparecen relaciones sexuales ni descripciones eróticas. La referencia más directa consiste en una conversación entre adolescentes sobre la madre de un compañero que había tenido un amante, donde se explica verbalmente qué significa mantener una relación con una persona distinta del cónyuge. Asimismo, se menciona de forma breve el cuerpo de Geneviève cuando Hortense recuerda haber visto sus pechos antes de ducharse, pero la escena carece de intención sexual y forma parte de una descripción cotidiana. También se comentan unos jóvenes besándose en una piscina, con referencias a besos con lengua, tratadas en tono humorístico y de sorpresa.
En conjunto, Quatre sœurs – Hortense es una novela de formación que profundiza en el proceso de maduración de sus personajes. El libro gira alrededor de la familia, la amistad, la enfermedad, el duelo y los primeros enamoramientos, mostrando cómo las cinco hermanas continúan construyendo su vida después de la muerte de sus padres.
