La novela narra la historia de Leo, un adolescente italiano que atraviesa los desafíos emocionales propios de la juventud: el primer amor, la amistad, la enfermedad, la muerte y la búsqueda del sentido de la vida. El estilo es íntimo y reflexivo, con tintes poéticos y lenguaje moderno adaptado a un público joven. La historia mezcla el drama con momentos ligeros y cuenta con un fuerte componente sentimental.
Amor adolescente: Es el eje central del libro. La historia gira en torno a los sentimientos románticos idealizados del protagonista hacia Beatrice, una joven que padece leucemia. Este amor se representa como puro y trascendental, sin contenido sexual.
Se detectan expresiones vulgares o coloquiales como «mierda», «jodido», «cabrón». No son constantes, pero aparecen en momentos de tensión o frustración emocional. Reflejan un tono informal y juvenil, propio de la edad del protagonista.
