Anna Kadabra: Aventuras legendarias 3 – El último narval es una novela infantil de fantasía que sitúa a Anna y a los miembros del Club de la Luna Llena en una nueva aventura ambientada en el fondo del mar. La historia comienza cuando los protagonistas reciben una petición urgente de ayuda que los conduce hasta Coralia, una ciudad submarina habitada por sirenas y otras criaturas mágicas. Desde el inicio queda claro que el mundo fantástico de la serie continúa siendo el eje principal de la narración y que la magia forma parte de la vida cotidiana de todos los personajes.
Para poder llegar a Coralia, Anna utiliza uno de sus hechizos y transforma al grupo en sirenas, iniciando así un viaje por un entorno completamente nuevo dentro del universo de la serie. A lo largo del libro aparecen de manera constante conjuros, varitas mágicas, hechizos defensivos, maleficios, talismanes, criaturas encantadas, magia submarina y animales con poderes extraordinarios, elementos que sostienen prácticamente toda la trama. La magia no se limita a resolver situaciones concretas, sino que constituye el funcionamiento normal del mundo en el que transcurre la historia.
El elemento central de toda la serie es la brujería presentada de forma positiva y deseable. La editorial lo describe como: magia, brujas, humor, misterio, aventura, amistad y empoderamiento femenino. La brujería no se trata como ficción neutra, sino como algo bueno y aspiracional.
Al llegar a la ciudad submarina, los protagonistas descubren que sus habitantes viven preocupados por una grave amenaza. El último narval, una criatura excepcional cuyo colmillo concentra una enorme cantidad de poder mágico, está siendo perseguido por un grupo de brujonautas que pretende capturarlo para aprovechar esa energía con fines personales. Paralelamente, numerosos animales marinos aparecen embrujados y varios narvales han sido convertidos en piedra mediante un maleficio, lo que aumenta la sensación de peligro para toda la comunidad submarina.
Durante buena parte de la novela, Anna y sus amigos intentan averiguar quién se encuentra detrás de estos ataques mientras colaboran con los habitantes de Coralia para proteger la ciudad. La investigación los lleva a enfrentarse a diversas situaciones de riesgo, entre ellas persecuciones, capturas, encarcelamientos, huidas y combates mágicos contra criaturas embrujadas. Aunque la acción es constante, la violencia se mantiene dentro de los parámetros habituales de una aventura infantil y no presenta descripciones gráficas especialmente intensas.
Uno de los momentos centrales de la historia se produce cuando los protagonistas son capturados por los brujonautas y retenidos mientras los enemigos intentan descubrir el hechizo que permite transformarse en sirenas. Posteriormente tiene lugar una gran batalla submarina en la que participan tanto los miembros del Club de la Luna Llena como los habitantes de Coralia. Durante el enfrentamiento aparecen hechizos ofensivos y defensivos, criaturas mágicas controladas mediante maleficios y un enorme pulpo embrujado que ataca la ciudad. Finalmente, los protagonistas consiguen liberar al narval, romper el hechizo que mantenía petrificados a otros animales y derrotar a los antagonistas.
El libro transmite de forma reiterada un mensaje relacionado con la protección del medio marino. La historia presenta al último narval como una criatura que debe ser preservada frente a quienes desean explotarla por el poder mágico de su colmillo. Asimismo, varios personajes critican la contaminación del océano, el deterioro del entorno marino y la explotación de sus recursos, integrando estas referencias dentro del desarrollo de la aventura.
