JUNIE B. JONES TIENE UN HERMANO MONÍSIMO

Junie B. recibe con celos la llegada de su hermano. Cuando su abuela lo describe cariñosamente como un «monito», interpreta que es un mono de verdad. El malentendido despierta el interés de sus compañeros y Junie aprovecha la situación para conseguir regalos de sus amigas.

El libro presenta celos entre hermanos, contestaciones y lenguaje despectivo mediante el humor infantil. Junie llama a su futuro hermano «tonto» y «estúpido», protesta por las cosas nuevas que recibe y afirma que mandará sobre él. Su rechazo está relacionado también con el miedo a perder la atención de su madre.

Entre compañeros aparecen insultos, burlas y agresiones: dos niñas se dan una patada y un empujón, y Junie amenaza a Jim enseñándole el puño. La protagonista también presiona a sus amigas para que le entreguen objetos y sus vales de merienda a cambio de conocer primero al bebé. La profesora interviene y obliga a devolver lo recibido.

Los adultos son objeto de comentarios burlones y contestaciones, aunque mantienen su autoridad y corrigen las conductas.

El relato incluye miedo a una criatura imaginaria bajo la cama y referencias exageradas a accidentes. El afecto familiar y la aceptación del hermano acompañan la resolución del conflicto.