MUERTE EN LA ISLA

Pip acude a una cena con sus amigos en la que deben interpretar personajes de los años veinte y resolver un asesinato ficticio. Aunque al principio participa sin entusiasmo, pronto se obsesiona con descubrir al culpable. El juego acaba despertando sus dudas sobre un crimen ocurrido años atrás en su pueblo.

Muerte en la isla combina misterio y humor adolescente. Los asesinatos principales pertenecen a un juego de rol, pero se relatan hechos violentos: una puñalada en el corazón, una mujer empujada por un acantilado y un policía asesinado de un disparo. Hay sangre artificial y varios sustos, aunque no abundan las descripciones gráficas de heridas.

El lenguaje malsonante es frecuente. Aparecen expresiones como «mierda», «joder», «hostia puta» y «que te den por culo», además de insultos y un gesto obsceno. Se utilizan tanto en conversaciones como en los pensamientos de la protagonista, generalmente con tono coloquial o humorístico.

No hay escenas sexuales explícitas, pero sí referencias directas y vulgares al sexo. Dentro del juego, una mujer mantiene una aventura con el hermano de su marido; los participantes hablan de relaciones sexuales y hacen una broma sobre el incesto entre primos. También aparece un comentario sobre un pecho durante un forcejeo entre amigas. En el plano real se recuerda un breve romance juvenil que consistió en besos estando borrachos.

Varios adolescentes beben vino y cerveza durante la fiesta, mientras Pip toma Coca-Cola. La cocaína aparece vinculada a una banda criminal dentro de la historia representada, sin consumo descrito por los jóvenes. También se aborda la ludopatía, con deudas, amenazas y consecuencias familiares.

Hay comentarios despectivos hacia el servicio doméstico y burlas por la edad de algunos personajes del juego.