LA REINA QUE FUE Y SERÁ

Vera, una joven de veintidós años que trabaja en Glastonbury, descubre que es Ginebra y que Merlín la trasladó al futuro después de un desastre mágico. Debe regresar a Camelot y recuperar unos recuerdos que podrían salvar al reino. Sin embargo, su relación con Arturo, las intenciones de los magos y los secretos de su propia identidad complican una misión en la que no sabe de quién puede fiarse.

La reina que fue y será combina fantasía artúrica, viajes temporales y romance. Vera, de veintidós años, descubre que es Ginebra y regresa a Camelot para recuperar unos recuerdos de los que depende el futuro del reino. La relación con Arturo ocupa una parte importante de la historia.

El libro incluye una escena explícita de sexo oral entre Arturo y Vera, con descripción de la estimulación y del orgasmo, en las páginas 653–655 del PDF. Durante la escena se expresa consentimiento. También aparecen besos apasionados, deseo sexual, caricias, desnudez parcial, un baño en ropa interior y recuerdos íntimos de Vera con su anterior novio.

Lanzarote y Gawain mantienen una relación amorosa homosexual. La novela muestra un beso entre ambos y presenta sus sentimientos de forma afectuosa. Arturo conoce las inclinaciones de Lanzarote y lo defiende expresamente frente a posibles críticas por ese motivo.

La libertad afectiva de Vera se ve comprometida por las intervenciones de Merlín, quien utiliza una poción para favorecer su atracción por Arturo sin informarla de ese efecto. Ella denuncia el engaño y reclama su derecho a elegir. También aparece una escena de celos en la que Arturo amenaza con matar a Tristán por desear a su esposa, actitud que Vera encuentra excitante.

La violencia alcanza especial dureza cuando Thomas inmoviliza a Vera, le golpea la cabeza contra el suelo y le clava lentamente un cuchillo en el muslo y el hombro. El pasaje describe sangre, dolor y súplicas. Thomas es el tesorero y utiliza un discurso cristiano sobre el pecado y la tentación para justificar su agresión.

La magia funciona realmente dentro del universo ficticio: permite viajar en el tiempo, modificar recuerdos, provocar atracción, curar y lanzar maldiciones. No son trucos de prestidigitación. El lenguaje malsonante es recurrente y hay consumo de alcohol y embriaguez. Por la escena sexual gráfica y la intensidad de la tortura, contiene elementos propios de una lectura adulta.