Abi, Éric, Yuna, Cloe y Nico viajan con su clase a la Sierra de las Nieves para pasar unos días de convivencia. Allí conocen la leyenda de un gigantesco Monstruo de los Hielos que lleva aproximadamente un siglo hibernando. Lo que inicialmente parece una historia para asustar niños termina siendo real.
La aparición del monstruo, la desaparición de compañeros y las maniobras del mago Otto y Hela Crow obligan a los cinco amigos a utilizar nuevamente sus poderes de Magic Animals, enfrentándose a trampas, peligros en el hielo y situaciones de considerable tensión hasta descubrir qué está ocurriendo realmente.
El monstruo de los hielos es una aventura fantástica infantil con bastante acción y suspense.
Los dos aspectos que más destacan para una revisión parental son la magia y el peligro fantástico. La magia es especialmente relevante porque no pertenece únicamente a los villanos: los propios protagonistas son definidos como seres mágicos, utilizan amuletos, poseen elementos mágicos y recurren a transformaciones y poderes como parte normal de sus aventuras.
También existe cierta independencia frente a los adultos: los niños incumplen una prohibición, salen a investigar solos y afrontan peligros sin esperar la intervención de los responsables. Sin embargo, el libro no transmite que los adultos sean inútiles o despreciables de manera general. Nélida, en particular, termina siendo una figura adulta positiva, conocedora, protectora y continuadora del legado de sus propios padres.
Para una familia que no tenga inconveniente con la fantasía mágica, el contenido restante es fundamentalmente aventura, amistad, humor y suspense infantil. Para una familia que quiera evitar magos, poderes sobrenaturales, amuletos y transformaciones mágicas, en cambio, estos elementos son centrales y recurrentes, no accesorios.
