The Swifts: A Gallery of Rogues, de Beth Lincoln, continúa las aventuras de Shenanigan Swift y su excéntrica familia. En esta ocasión, el robo de una valiosa obra de arte lleva a Shenanigan, sus hermanas y otros familiares hasta París, donde entran en contacto con los Martinets, la rama francesa de la familia, y con un célebre grupo de ladrones de arte. La historia mezcla misterio, robos, investigación y humor negro, sin abandonar el tono disparatado del primer volumen.
Para los padres, vuelve a destacar la violencia y el humor relacionado con la muerte. El libro comienza con Shenanigan practicando escapismo bajo el agua y quedándose atrapada por una cuerda, hasta el punto de que empieza a faltarle el aire. La protagonista recuerda además una peculiar clasificación familiar de muertes dolorosas que incluye ahogamiento, inanición, ataques de osos y otros finales macabros. Este tipo de humor negro aparece con frecuencia.
La trama incluye también un asesinato. Los niños llegan a encontrarse con un cadáver y observan indicios físicos de que la víctima pudo haber sido estrangulada: «Tenía moratones alrededor del cuello». Shenanigan incluso compara la experiencia con haber visto anteriormente un cadáver decapitado. Hay peligro, robos, persecuciones y alguna agresividad física, aunque el tratamiento sigue siendo el de un misterio juvenil y no una novela de terror gráfico.
Un contenido especialmente relevante es que continúa presente el personaje infantil no binario Erf, introducido en el primer libro. En esta entrega la cuestión se hace todavía más explícita. Erf afirma directamente: «Soy no binario» y explica que su guía de francés solo contiene los pronombres il (él) y elle (ella). Otro personaje le enseña entonces el pronombre neutro francés «iel» y añade que otro familiar, Jardin, también lo utiliza. Por tanto, la identidad de género no binaria está explícitamente representada y normalizada, y no se trata de una referencia aislada o simplemente implícita.
La novela mantiene además una visión bastante particular del robo y la transgresión de las normas. Ouvolpo es un grupo internacional de ladrones de arte que roba obras que considera obtenidas injustamente para devolverlas a sus anteriores propietarios. El propio texto reconoce que sus acciones son ilegales y plantea abiertamente el debate entre legalidad y justicia. En un momento se afirma: «Lo que hacemos es ilegal, pero no creo que esté mal». Los menores terminan implicándose en actividades de este tipo, por lo que es un aspecto que puede interesar especialmente a los padres.
En relación con ocultismo y espiritismo, permanece la máquina EEK del primer volumen, concebida supuestamente para comunicarse con los muertos. En las primeras páginas se menciona que Phenomena continúa investigando cómo funciona. No obstante, en esta entrega el elemento tiene mucho menos peso que el misterio artístico y criminal, y la propia Phenomena mantiene una postura científica y escéptica sobre sus supuestas capacidades.
En conjunto, A Gallery of Rogues mantiene el estilo peculiar de The Swifts: misterio juvenil, humor negro, familias excéntricas, robos y personajes infantiles muy independientes. Los principales aspectos para valorar en casa son el asesinato y las bromas recurrentes sobre la muerte, la presentación atractiva de ladrones de arte y determinadas conductas ilegales, y especialmente la presencia explícita y normalizada de identidad de género no binaria, incluyendo el uso de pronombres neutros.
