THEODORE BOONE: JOVEN ABOGADO

Theodore Boone: Kid Lawyer, de John Grisham, es una novela juvenil de intriga judicial protagonizada por Theo, un chico de trece años apasionado por las leyes. Vive en una familia estable, con unos padres casados, abogados y muy implicados en su educación. La relación familiar es afectuosa —su madre se despide con «Te quiero, Teddy», y él responde «Y yo a ti»—, pero también existen normas y límites claros. Cuando Theo muestra más interés por los tribunales que por el colegio, su madre le recuerda que «Los estudios son una prioridad» y que todavía debe disfrutar de su edad: «Solo eres un niño, ¿de acuerdo? Disfruta de ser niño». En general, padres, profesores y jueces se presentan como figuras positivas y respetables.

El principal contenido que deben conocer los padres es el asesinato que constituye el centro de la historia. Peter Duffy está siendo juzgado por matar a su esposa, Myra, y buena parte de la novela sigue el desarrollo del juicio. La muerte no ocurre directamente ante el lector, pero sí se reconstruye y explica. La víctima murió estrangulada y durante el proceso se llega a explicar el mecanismo: «Diez segundos de presión firme […] y pierdes el conocimiento». Posteriormente se habla de cómo el asesino habría mantenido la presión hasta provocar la muerte.

Durante el juicio aparece también una fotografía del cadáver. No se describe de manera sangrienta: la mujer está vestida y tendida sobre la alfombra y, a simple vista, podría parecer desmayada. Aun así, el fiscal emplea expresiones contundentes, calificando lo sucedido como «un asesinato a sangre fría» y afirmando que la mujer había sido «brutalmente estrangulada hasta morir».

También se mencionan varias pistolas que desaparecieron de la vivienda para hacer creer que se había producido un robo, aunque no hay tiroteos. Conforme Theo se acerca a la verdad surge cierta sensación de amenaza y vigilancia hacia el menor, pero tampoco encontramos agresiones gráficas. La violencia del libro procede principalmente del asesinato y de su reconstrucción judicial, no de peleas continuas o escenas de acción sangrientas.

Otro contenido especialmente importante es la situación de April, amiga de Theo y también de trece años. Sus padres se encuentran en pleno proceso de divorcio: «Sus padres se estaban divorciando», y la chica se enfrenta a la posibilidad de tener que decidir ante un juez con cuál de ellos quiere vivir. Su respuesta es muy significativa: «No quiero vivir con ninguno de los dos».

La novela no presenta este divorcio simplemente como una nueva estructura familiar. La situación de April es dolorosa porque sus padres han sido negligentes con ella. Theo siente un profundo rechazo hacia ambos por «el abandono que sufría April» y por «la crueldad con la que la trataban». Sus hermanos mayores ya se han marchado de casa y April preferiría vivir con una tía en Denver, pero esta no puede hacerse cargo de ella. Para los padres, este es probablemente el contenido familiar más delicado del libro.

Además, los padres de April tienen antecedentes relacionados con drogas: «Los dos habían sido detenidos por delitos relacionados con drogas, aunque ninguno había cumplido condena». Es una referencia clara, pero no encontramos consumo de drogas entre Theo y sus compañeros ni una presentación positiva de estas sustancias. Al contrario, aparece vinculada precisamente a unos adultos caracterizados por el caos familiar y la negligencia.

El tabaco y el alcohol aparecen también, aunque entre adultos. El padre de Theo fuma habitualmente en pipa y el propio Theo se preocupa por su salud. Su tío Ike bebe cerveza. En una escena le ofrece al chico dos bebidas: «Tengo Budweiser y Sprite». Theo responde en broma «Budweiser», pero su tío no le da alcohol: «Ike le dio un Sprite y abrió una lata de Bud para él». Por tanto, aparece la broma de un menor de trece años pidiendo cerveza, pero finalmente bebe un refresco.

En cuestiones de sexo, sensualidad, besos y noviazgos, el libro es muy limpio. Theo mantiene una relación muy cercana con April, pero la propia narración aclara: «No era un romance; eran demasiado jóvenes para eso». Se sientan juntos y llegan a tocarse las rodillas, pero se trata de una amistad de infancia, no de una relación sentimental.

Hay dos frases relacionadas con sexo y género que conviene contextualizar. En el colegio algunas clases separan a chicos y chicas y se explica que «durante las clases estaban separados por sexo». En otra ocasión, April aparece con vaqueros, botas de montaña y jersey y se comenta que «rara vez vestía como una chica, pero nunca había ninguna duda sobre su sexo». La novela no desarrolla a partir de ello ninguna cuestión de identidad de género; simplemente describe la forma poco femenina de vestir de April.

En conjunto, Theodore Boone: Kid Lawyer es una novela juvenil bastante limpia. Presenta positivamente la familia de Theo, la educación, la justicia, la responsabilidad y la ayuda a los demás.