Es una novela juvenil centrada en la vida de las cinco hermanas Verdelaine, que intentan reconstruir su vida después de la muerte de sus padres. Aunque la historia incorpora un misterio relacionado con un supuesto fantasma, el verdadero eje de la narración no es el terror ni lo sobrenatural, sino el proceso de duelo, la fortaleza de los lazos familiares y el aprendizaje de cómo seguir adelante tras una pérdida muy dolorosa.
La protagonista de este primer volumen es Enid, la menor de las hermanas, una niña de nueve años y medio con una imaginación muy viva. A través de sus ojos el lector descubre una casa antigua junto al mar, una familia que ha tenido que reorganizarse sin la presencia de sus padres y una convivencia marcada por el cariño, las discusiones cotidianas y el esfuerzo constante de la hermana mayor, Charlie, por sacar adelante el hogar.
Uno de los aspectos más llamativos de la novela es que varias de las hermanas mantienen conversaciones con sus padres fallecidos. Consideradas desde la perspectiva del conjunto de la obra, estas escenas funcionan como un recurso literario para expresar el dolor de la pérdida, el recuerdo constante de los padres y el apoyo emocional que las niñas siguen sintiendo hacia ellos. No aparecen sesiones de espiritismo, médiums, invocaciones ni intentos deliberados de contactar con los muertos. Las apariciones son íntimas, personales y ligadas a momentos de necesidad emocional, por lo que encajan mejor como una representación simbólica del duelo que como una promoción del espiritismo.
Paralelamente, la novela desarrolla un misterio relacionado con unos extraños lamentos que parecen proceder de un fantasma que habita la antigua mansión familiar. Los personajes llegan a creer durante buena parte de la historia que la casa está encantada y se relatan antiguas leyendas sobre una mujer llamada Guillemette, cuya muerte dio origen a la fama sobrenatural del lugar. Sin embargo, al final del relato el misterio recibe una explicación natural.
En cuanto al contenido afectivo, existe una relación sentimental estable entre Charlie y Basile. Se muestran abrazos, besos y conversaciones sobre un posible matrimonio futuro, todo ello tratado con naturalidad y sin contenido sexual. También aparece un enamoramiento adolescente secundario entre Colombe y Juan, limitado a sentimientos y al deseo de darle un beso.
Únicamente aparecen dos referencias relacionadas con la educación sexual: una explicación médica y breve sobre la menstruación y una pregunta infantil acerca de cómo se hacen los bebés, que queda interrumpida antes de ser respondida.
En conjunto, es una novela que combina humor, vida familiar, misterio y emoción. El verdadero tema de fondo es la superación de la pérdida y la importancia de la familia. Aunque utiliza durante gran parte de la historia una atmósfera de fantasmas y leyendas para construir el suspense, el desenlace ofrece una explicación natural del principal fenómeno sobrenatural, mientras que las conversaciones con los padres fallecidos funcionan, dentro del contexto de la obra, como una representación literaria del duelo y del recuerdo, más que como una propuesta de comunicación con los muertos.
