LA CHICA DE TINTA Y ESTRELLAS

La novela sigue a Isabella Riosse, una joven apasionada por los mapas y las leyendas, que vive en una isla gobernada por un líder autoritario y aislada del resto del mundo. Cuando su mejor amiga desaparece en circunstancias misteriosas, Isabella decide buscarla, desafiando las normas impuestas a las mujeres y enfrentando mitos antiguos que parecen cobrar vida.

Se detectan múltiples referencias simbólicas y narrativas a elementos de tipo mágico, espiritual y legendario, aunque no hay rituales oscuros ni connotaciones esotéricas explícitas.

No hay brujería, ocultismo, demonología ni invocaciones rituales